lunes, 21 de diciembre de 2009

ACEITE DE OLIVA Y SALUD CARDIOVASCULAR

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http://www.consumer.es/seguridad-alimentaria/sociedad-y-consumo/2009/02/28/183749.php

La presencia de fenoles en el aceite de oliva confiere a este alimento propiedades potencialmente beneficiosas para el corazón

Los fenoles contenidos en el aceite de oliva han demostrado ser beneficiosos para el corazón, motor del organismo. No obstante, este beneficio se pierde con el refinamiento. Estudios recientes han evidenciado que los aceites que han perdido fenoles en los procesos de refinamiento no aportan ningún beneficio. Como es de esperar, las investigaciones más avanzadas sobre el aceite de oliva tienen lugar en países mediterráneos, y la que hace referencia a los fenoles procede del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba.

Recientes estudios destacan los beneficios para la salud del aceite de oliva

Cuando los epidemiólogos constataron que los países mediterráneos podían alardear de unas tasas de enfermedad cardiovascular sensiblemente más bajas que las del resto de Europa o Norteamérica recurrieron a la dieta como justificación.
De este modo, la dieta mediterránea fue encumbrada a finales del siglo pasado como la mejor referencia para una dieta sana que protegía frente a las cardiopatías. Se habló de una proporción adecuada de nutrientes en sus recetas, de las virtudes del consumo de pescado azul, muchas frutas y hortalizas, vino tinto y, sobre todo, aceite de oliva.
Además, se subrayó que los ácidos grasos del aceite de oliva permitían un descenso de los niveles de colesterol LDL (malo) en la sangre, toda vez que aumentaban los de colesterol HDL (bueno); pero los investigadores cordobeses inauguran ahora una nueva hipótesis: puede que el beneficio del aceite de oliva no resida tanto en sus ácidos grasos como en sus polifenoles.
Los beneficios
Los científicos estudiaron a una serie de voluntarios sanos en cuyas dietas se incluyó aceite de oliva con polifenoles y sin polifenoles. En ausencia de polifenoles, descubrieron que el beneficio del aceite de oliva fue mucho más discreto. Asimismo, reflejaron que el beneficio de los fenoles con respecto al corazón no se ubica en el músculo-motor, sino en el endotelio (pared) de los vasos sanguíneos. La acción de los fenoles evita la proliferación de placas de ateroma, que obstruyen los vasos, dificultan la circulación sanguínea y obligan al corazón a bombear más deprisa y más fuerte.
La mayoría de los compuestos de los fenoles, como los flavonoides y las vitaminas, tienen propiedades antiinflamatorias y antitrombóticas Francisco Jiménez, director del estudio publicado en el Journal of the American College of Cardiology (vol 46, pp 1864-1868), recuerda que no ha sido hasta hace muy poco que la ciencia ha empezado a estudiar al aceite de oliva desde una perspectiva distinta a la de su beneficio en la dieta mediterránea. «El aceite de oliva virgen es mucho más que una grasa sana, debe ser contemplado como un zumo vegetal rico en micronutrientes de gran interés para la salud».
Jiménez, por ejemplo, esgrime las propiedades de uno de dichos micronutrientes, el oleocantal, con propiedades antiinflamatorias sobre la enzima ciclooxigenasa (COX) comparables a las de un fármaco analgésico tan prescrito como el ibuprofeno. Los fenoles configuran un grupo importante de compuestos bioquímicos que abarca a flavonoides, ácidos fenólicos, lignanos y vitaminas. La mayoría de estos productos ostenta propiedades antiinflamatorias y antitrombóticas.
Por medio de hogazas de pan untadas en aceite de oliva con distintas graduaciones de fenoles, los investigadores cordobeses midieron la fluidez de la sangre en los vasos sanguíneos de los dedos y constataron que quienes consumieron el aceite más rico en polifenoles (400 partes por millón) exhibieron la mejor condición: función endotelial conservada, mayores concentraciones de óxido nítrico, disminución del estrés oxidativo y del riesgo isquémico.
Aclaró Jiménez que el estudio llevado a cabo fue sólo con un número reducido de voluntarios, que es necesario un estudio de mayor tamaño para evidenciar el beneficio apuntado y que no todos los aceites de oliva tienen la misma graduación de fenoles, «por lo que no todos tienen el mismo beneficio cardiovascular».
Griegos e italianos
Como no podía ser de otra manera, científicos griegos e italianos se han sumado a los españoles en la identificación de más propiedades beneficiosas del aceite de oliva sobre la salud. Si el equipo de Jiménez, en Córdoba, apuntó a un beneficio en la prevención de arteriosclerosis, otra investigación fechada en Atenas habla de que el consumo de aceite de oliva disminuye la presión arterial. De acuerdo con datos de la OMS, la hipertensión arterial es la causa subyacente de más de 7.000 muertes al año en todo el mundo, por lo que toda iniciativa encaminada a combatir este trastorno merece la mayor atención.
Si bien la industria alimentaria aparece casi siempre como «villano» en la película de la hipertensión, habida cuenta que las comidas envasadas y precocinadas, por su elevado índice de sodio, se consideran un factor prohipertensivo de primer orden, las cosas podrían estar cambiando. Sólo en el Reino Unido, según Datamonitor, se comercializaron en 2002 comidas y bebidas respetuosas con la salud cardiovascular por valor de 170 millones de euros, y se estima que para el 2007 la cifra aumentará en un 45%.
Fieles a semejante consigna, un equipo de investigadores de la Universidad de Atenas, adscritos al estudio EPIC (European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition) reclutaron a nada más y nada menos que 20.343 individuos no diagnosticados de HTA para certificar el valor de la dieta mediterránea sobre la presión arterial. Los reclutados siguieron una dieta variada que permitió discernir dos grupos de alimentos en función de su efecto hipo o hipertensor: aceite de oliva, verduras y frutas asociaban inversamente su mayor consumo a una menor presión tanto sistólica como diastólica, mientras que carnes, cereales y alcohol mantenían una relación inversa.
Puesto que verduras y aceite de oliva se consumen muchas veces de forma simultánea, los investigadores quisieron determinar cuál de los dos productos resulta más beneficioso. «El aceite de oliva, sin lugar a dudas», afirma el coordinador del estudio, Dimitros Trichopoulos, «habida cuenta de que el beneficio es similar, pero significativamente más acusado en el aceite de oliva».
Otro equipo de científicos en la Universidad de Nápoles adjudica al aceite de oliva toda una retahíla de beneficios cardiovasculares sin parangón: además de disminuir la presión arterial, el oro líquido redunda en una disminución del índice de masa corporal, los niveles de insulina, glucosa, colesterol total y triglicéridos.
Autor: JORDI MONTANER

FREIR CON ACEITE DE OLIVA

Soporta mejor las altas temperaturas y un buen uso permite reutilizarlo sin que apenas se alteren sus propiedades.

Por sus cualidades físicas y químicas, el
aceite de oliva resiste mejor que otros las altas temperaturas sin descomponerse ni generar sustancias irritantes. Es el más aconsejado para freír los alimentos y, además, si se emplea de manera correcta se puede reutilizar.

El aceite de oliva es más resistente que otros de semillas, como el aceite de girasol, maíz o soja. Soporta las altas temperaturas que se alcanzan en la fritura, entre 160ºC y 190ºC. Además, si se realiza el proceso de manera adecuada, el aceite de oliva es el que menos grasa impregna al alimento.

¿Qué es una fritura?
Un alimento se fríe cuando se cocina o se termina de cocer a una temperatura elevada -en función del tipo de alimento y de su grosor- y sumergido en grasa caliente, en general un aceite. La fritura es una técnica culinaria por concentración, ya que el alimento conserva mejor sus jugos y sales minerales en el interior, de manera que queda más jugoso y sabroso.
La mayoría de los alimentos se pueden freír en aceite sin ningún problema, como las
patatas, los huevos o los pimientos, pero algunos necesitan una "protección" para evitar que se deshagan. Es el caso de los empanados, como las croquetas y los escalopes, y los alimentos rebozados (pescado, sesos y hortalizas). Es habitual utilizar pasta orly para rebozar calamares, pescados, crustáceos y rabas, entre otros.

Cómo conseguir una buena fritura
En general, el aceite de oliva es el que impregna menos grasa al alimento
Es aconsejable freír cantidades pequeñas y de una sola vez. Los alimentos con alto contenido en agua, como hortalizas o pescados, así como los más gruesos, se cocinan a temperaturas que rondan los 140ºC. Para dar un tono dorado a los alimentos precocidos, como las verduras, o con masa tipo orly, la temperatura adecuada es de 160ºC.
Las temperaturas más altas (180º C) se reservan para alimentos de pequeño volumen con cocción muy rápida y que deben freírse en el último momento para quedar crujientes. El exceso de grasa se escurre con un colador o papel de cocina, pero no hay que tapar el alimento una vez frito, ya que la capa crujiente se ablandaría.

Cómo reutilizar el aceite
No mezclar nunca aceite nuevo y usado, ni tampoco aceite de oliva con otro de semillas. Estos productos tienen diferentes puntos de humo. Mientras el de oliva aguanta temperaturas elevadas, en las mezclas, los aceites menos resistentes se queman y contaminan al de oliva con sustancias irritantes y potencialmente tóxicas, por lo que se reduce el número de veces que se puede reutilizar.
Evitar el sobrecalentamiento. Es preferible no sobrepasar durante la fritura una temperatura de 170ºC. Si se utiliza una freidora eléctrica, se puede regular el termostato y evitar que el aceite no humee ni se oscurezca. Si la temperatura es demasiado elevada se generan sustancias irritantes y potencialmente tóxicas, por lo que se deberá desechar siempre el aceite sobrecalentado.
Los alimentos deben estar secos, en la medida de lo posible, ya que el agua favorece la descomposición del aceite.
Filtrar el aceite después de cada fritura para eliminar restos de alimentos, que son proclives a su oxidación y descomposición.
Cambiar con frecuencia el aceite de fritura. Hay que observar su aspecto (con restos de alimento, oscurecido, denso o líquido...), ya que según su estado se puede utilizar entre dos y cuatro veces.
Si se desea que los alimentos empanados o rebozados queden más crujientes y menos aceitosos, se puede añadir una cucharada de agua por cada huevo batido. Además, una vez fritos, es posible colocarlos sobre papel absorbente de cocina para eliminar el
exceso de grasa.

lunes, 23 de febrero de 2009

Demostrado: El aceite de Oliva, alimento saludable

Recientes estudios científicos* realizados en los últimos años han demostrado el valor alimenticio del aceite de oliva virgen extra en particular, y la alimentación mediterránea en general, certificando su eficacia como protector cardiovascular.

El aceite de Oliva es un elemento esencial en la alimentación mediterránea.

La alimentación mediterránea, rica en cereales, frutas y verduras, contribuye a un mejor control del colesterol.

El aceite de oliva es rico en polifenoles, que son unas sustancias de origen vegetal con importantes propiedades antioxidantes, que proporcionan mayor protección para nuestro corazón.

La alimentación mediterránea puede ser tan segura y eficaz para bajar peso como una dieta baja en grasas. En concreto está demostrado que en paciente diabéticos, además, conduce a una disminución de los niveles de glucosa.

El consumo habitual de aceite de oliva virgen extra en la población con colesterol elevado favorece la circulación sanguínea, evitando la formación de trombos y sus consecuencias.

La alimentación mediterránea potencia el efecto reductor del colesterol de algunos fármacos como la simvastatina y además reduce o contrarresta determinados efectos perjudiciales de dichos fármacos para el sistema cardiovascular.

Fuente: Instituto Europeo de la Alimentación Mediterránea (www.iamed.net)

*
- Hu FB. N Eng J mEd 2003; 348 (26): 2595-6.
- Lemaitre RN, King IB, et all. n-3 Poliunsaturated fatty acids, fatal ischemic heart disease, and nonfatal myocardial infarction in older adults: The Cardiovascular Health Study. Am J Clin Nutr 2003: 77 (2): 319 - 325
- Trichopoulou A. Orfanos P et all. Modified Mediterranean diet and survival: EPIC-Elderly prospective cohort study. BMJ 2005; 330 (7498): 991.
- J. Ruano, J. López Miranda, R. de la Torre, J. Delgado-Lista, J. fernández, J. Caballero, Ml. Covas, Y. Jiménez,, P. Pérez-Martínez, C. Martín, F. Fuentes and F. Pérez-Jiménez: Intake of phenol-rich virgen olive improves the postprandial prothombic profile in hypercholesterolemic patients. Am J Clin Nutr 2007; 86: 341-6.
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- Shai, I. Weight Loss with a Low-Carbohydrate, Mediterranean or Low-Fat Diet. N. Engl. J. Med. 2008;359:229-41